Museo de los Volcanes

Características Generales del "Museo de los Volcanes"

El museo está ubicado en un sector de Huilo Huilo llamado “Bosque de los Ciervos”, muy cercano a los hoteles. Este ha sido concebido como un aporte al conocimiento a través de las 3 áreas que aborda, complementando los atractivos turísticos que ofrece Huilo Huilo y aportando a un proyecto integral de desarrollo de la zona. En este sentido el museo está orientado a toda la comunidad que vive en la zona y la región y a los miles de visitantes que todos los años llegan a disfrutar de los atractivos que ofrece Huilo Huilo.
parallax layer
La muestra exhibida se destaca fundamentalmente por la calidad patrimonial de cada una de las 775 piezas arqueológicas y etnográficas expuestas y que corresponden a los productos del quehacer cultura de 13 pueblos y culturas prehispánicas de nuestro país, incluida la cultura Mapuche que sobresale con una selección de objetos arqueológicos y etnográficos.

Rakin Mapu, Museo de los Volcanes

El Museo de los Volcanes presenta la evolución de la energía y la formación de la Tierra desde el Big Bang, ocurrido en el Universo hace aproximadamente 13.700 millones de años y la aparición de la vida hace 4.500 millones de años. Ésta se desarrolla hasta hace 700 millones de años en el mar, para luego emerger a la tierra y evolucionar en grandes animales como los dinosaurios que desaparecieron hace 70 millones de años.

Desde la desaparición de los dinosaurios hasta hoy, se han formado ecosistemas complejos y únicos entre los que se destacan los bosques. Se calcula que hace 50 millones de años ya se encontraban éstos en la zona sur de América, existiendo varias especies emparentadas con los Nothofagus, como Robles y Raulíes, y también Arrayanes y Mañíos, árboles emblemáticos y presentes en la Reserva Biológica Huilo Huilo. Esta primera parte de la exhibición se encuentra aún en desarrollo en los pisos superiores del Museo.

El Museo está construido en la entrada de un túnel que se introduce en el cerro. El túnel fue hecho en la década de  los “70 para analizar la calidad del cerro  y evaluar la posible creación de una central hidroeléctrica. En la actualidad se pueden ver las diferentes secuencias de las cenizas y flujos volcánicos de la zona. Si bien los volcanes más importantes de la zona  son el Mocho y el Choshuenco, existe gran cantidad de cráteres en la Reserva, evidenciando la alta actividad volcánica registrada en este lugar.

La muestra que se exhibe se inicia con el colmillo de un mamut asiático, especie que desapareció 5.000 años a.C. Este colmillo fue adquirido a un coleccionista en Jerusalén y  tiene su origen, como muchos otros, en Siberia, donde fueron apareciendo por causa de los deshielos. Los colmillos eran vendidos a los chinos que fabricaban diversos productos con el marfil. Algunos de estos colmillos fueron tallados con relatos de la vida cotidiana y fueron utilizados como regalos para los nobles chinos.  En nuestro país se han encontrado parientes sudamericanos del   mamut, los mastodontes o gonfoterios. El registro más antiguo que se tiene de ellos y su interacción con el ser humano en Chile data de 12.500 años a.C. en el Sitio Monte Verde, cercano a Puerto Montt, Región de Los Lagos.

Se destacan en la muestra algunos objetos de platería realizados por los plateros mapuches y utilizados durante el siglo XIX. Entre ellos se exponen utensilios como mates y platos y elementos ecuestres, como riendas, espuelas y estribos.

Como chilenos hemos sido un pueblo prioritariamente ligado a los minerales. Las formaciones geológicas, los volcanes y el desarrollo de la Tierra nos entregan una riqueza que ha sostenido nuestra economía durante largos períodos de la historia. De ahí la importancia que tienen, en esta exhibición los minerales, haciéndose hincapié en sus usos y métodos de extracción. En esta sección del Museo se exhiben lámparas utilizadas en las salitreras, las que se dividen en las que utilizaban grasa de ballena como energía para la iluminación y las de carburo.

También hay una importante muestra de candados de gran formato usados en los yacimientos mineros y en el mundo agrícola.  Están confeccionados en hierro con decoraciones en bronce y cobre.

Al ingresar al túnel minero, uno se encuentra con una réplica de la Cápsula utilizada para rescatar a los 33 mineros del derrumbe de la Mina San José, comuna de Caldera, Región de Atacama, en el año 2010, como un homenaje a dicha acción y a nuestros mineros. A continuación se puede visitar un yacimiento simulado de cobre, el que muestra vetas verticales de mineral oxidado y rocas aisladas de sulfuros de cobre, en donde este material se encuentra combinado con compuestos de otros elementos, especialmente azufre o hierro.

Finalmente, el Museo presenta  la reproducción de un yacimiento de carbón de Curanilahue,  que se caracteriza por tener las vetas o mantos horizontales. El yacimiento original está ubicado en la provincia de Arauco y fue un importante centro carbonífero a finales del siglo XIX. El carbón era extraído de vetas submarinas y utilizado principalmente para abastecer a los barcos que pasaban por el Océano Pacífico y a los ferrocarriles nacionales.

El recorrido por la sala, que considera 2 niveles, permite obtener una panorámica del poblamiento prehispánico de nuestro país.

parallax layer
La muestra expone varias culturas originarias del territorio nacional. Éstas nos demuestran la estrecha relación que tuvieron los pueblos originarios chilenos con la tierra, los bosques, los minerales y la naturaleza en general. El ser humano es la última expresión de la evolución y en el fondo siempre ha estado muy ligado a sus ecosistemas. De esta relación surgieron sus creencias, sus dioses, sus remedios y los elementos que usaban en su vida cotidiana.

 

Al exponer los objetos de estos pueblos, recordamos que vivieron una vida dependiente  e integrada con la naturaleza.

 

Estos objetos muestran las intervenciones que los pueblos originarios realizaron a los elementos naturales que encontraron en su respectivo medio ambiente. Interviniendo y haciendo uso de piedras, maderas, arcillas y metales presentes.

 

Estas culturas estuvieron ligadas tanto a la extracción directa de los minerales, en la zona norte del país, como a la fabricación de joyas y piezas rituales en el sur. En varias de las piezas expuestas se destaca un sincretismo entre diversas culturas, o sea, la unión de dos o más culturas y la creación de nuevas formas de expresión. Por ejemplo, la cultura Llolleo es heredera de  cultura Bato, y en la platería mapuche se aprecian elementos geométricos tradicionales junto a algunos elementos españoles.

En la muestra se destaca una importante colección de platería mapuche. Si bien el trabajo de los metales antecedió a la llegada de los españoles, la platería mapuche logró su mayor apogeo durante la segunda mitad del siglo XIX. En ella se encuentra expresada gran parte de la cosmovisión de este pueblo, es la materialización de su religiosidad, de sus mitos y tradiciones.

  • Molle (300 a.C.-700 d.C.), Copiapó y el río Choapa.
  • San Pedro (400-700 d.C.),  Salar de Atacama y el río Loa.
  • Diaguita (900-1536 d.C.), río Copiapó y el Choapa.
  • Arica (1100-1536 d.C.), zona Sur del Perú y Tal Tal, específicamente en los Valles de Azapa.
  • Inca (1470-1536 d.C.), Ecuador y la zona central de Chile.
  • Bato (300 a.C-800 d.C.), río Petorca y el río Cachapoal.
  • Llolleo (200-1100 d.C.), río Choapa en la Región de Coquimbo y el río Lontué en la Región del Maule.
  • Aconcagua (900-1470 d.C.), río Aconcagua y el río Cachapoal.
  • El Vergel (1000-1500 d.C.), Angol y el sur del río Toltén.
  • Pitrén (400-1100 d.C.), río Bío Bío y el lago Llanquihue.
  • Mapuche (1250-actualidad), río Maule y el Golfo del Corcovado.

Norte Grande - Norte Chico

El Norte Grande está representado por la Cultura Arica en su fase San Miguel y por la Cultura San Pedro, pueblos que lograron una exitosa adaptación al clima en general inhóspito de esta zona.

El Norte Chico nos llega a través de la Cultura El Molle con sus vasijas incisas y con la Cultura Diaguita y sus vasijas hermosamente decoradas.

Zona Central - Zona CentroSur

La Zona Central se expresa a través de los pueblos alfareros que la poblaron desde hace más de 2000 años empezando por los grupos del Complejo Cultural Bato que utilizaron profusamente pipas de cerámica y se adornaron con tembetás y orejeras de piedra. En seguida nos encontramos con los Llolleo que nos impresionan con sus caritas de cerámica y piedra y las vasijas con formas humanas y de animales. Posteriormente se presentan en esta zona los grupos de la Cultura Aconcagua con sus características vasijas color salmón y su decoración pintada con motivos geométricos. Finalmente irrumpe el imperio inka con su fina vajilla plagada de motivos que dan cuenta de su gran poder.

La Zona Centro Sur nos impresiona no sólo con la belleza de las vasijas Pitrén con sus motivos de animales y en especial la forma del pato ketru, sino que también con las grandes urnas de cerámica del Complejo El Vergel. El estilo Valdivia nos retrotrae a tiempos históricos con sus vasijas con complejos motivos geométricos.

La Cultura Mapuche se expresa en toda su diversidad a través del trabajo de la piedra, la madera, la cerámica, los textiles, el cuero, pero especialmente mediante el noble y espléndido trabajo de sus plateros cuyo arte se refleja en las joyas y aperos.

De esta manera la inauguración de esta sección del Memorial de los Volcanes constituye indudablemente un hito en el ámbito del patrimonio cultural de Chile  y en particular se erige como una gran oportunidad para que Huilo Huilo se convierta en un lugar que aporte en forma sustancial al crecimiento cultural de la región y del país.

parallax layer
Arquitectura y construcción: Víctor Petermann, Rodrigo Verdugo y Roberto Monroy.

Arqueología: Ernesto Müller y Juan Carlos Hagn.

Astronomía: María Teresa Ruiz. Mineralogía: Javier Richard.

Donaciones de minerales: Javier Richard, Guillermo Ugarte, Leo Maraboli, Codelco, CAP, entre otros.

Empresas participantes: Alvenius, Arcotex, Maestranza Vespucio, Tehmco, Reifox, Cainsa y Exfibro.

Texto e investigación asociada: Francisca Jürgensen y Eugenio Salas.